Colectividad
Aragonesa
De Chile

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En 1981 fue declarado monumento nacional
Colectividad Aragonesa visitó el Palacio de Cousiño


 
  Macarena Tarrasón
Departamento Comunicacional
Colectividad Aragonesa de Chile.
03/02/2005

 

 

Los aragoneses residentes en Chile y su descendencia, agrupados en nuestra querida Colectividad Aragonesa, decidimos –hace unos días- empaparnos un poco más de la historia del país que nos acogió y para esto, organizar una visita oficial al Palacio Cousiño de Santiago.

Este palacio, ubicado en calle Dieciocho, tiene un gran valor histórico, ya que fue construido entre los años 1870 y 1878, para una de las familias más acaudaladas de la época: los Cousiño-Goyenechea, y con el paso de los años se convirtió en residencia obligada de todas las visitas ilustres que llegaban al país. Golda Meir, Canciller de Israel, los presidentes López Mateos de México, Lübke de Alemania, Saragat de Italia, De Gaulle de Francia y el rey Balduino de Bélgica, entre otros, disfrutaron de las lujosas habitaciones de este lugar, aunque desgraciadamente en 1968, un incendio que afectó a todo el segundo piso del Palacio,  interrumpió la extensa lista de visitantes, impidiendo incluso que su majestad Isabel Segunda de Inglaterra, alojara en él durante su visita oficial a Chile ese año.

Cabe señalar, que el Palacio fue abierto como museo en 1977, y en 1981 fue declarado monumento nacional, por lo que hoy en día, es común que lo visiten colegios, agrupaciones y particulares, que sean capaces de valorar su significado y respetar el estado de conservación de los objetos.

A nuestra llegada, la primera indicación fue colocarse unas “babuchas” sobre nuestros zapatos, para no dañar la cerámica del lugar. Luego de esto, también se nos recordó que no está permitido tomar fotografías en el interior. Así las cosas, era posible prever que lo que nos esperaba era realmente impresionante y así fue. Quienes formamos parte de esta visita oficial, pudimos recorrer cada una de las habitaciones del lugar y junto con ello –gracias a la ayuda de la guía Beatriz Santis, miembro de la Colectividad- conocer los trozos de la historia de Chile que quedaron encerrados en sus paredes y grabados en cada uno de sus espacios.

Al salir, la alegría de haber recorrido un lugar hermosamente histórico, la preocupación porque otros tengan también la oportunidad de conocerlo y la tristeza, porque en muchas ocasiones el dinero escasea para restaurar y conservar cada objeto aquí guardado, haciendo que muchos de ellos se pierdan irremediablemente.

Para el recuerdo, la certeza de haber vivido una experiencia inolvidable y por supuesto, las fotografías de rigor en los jardines y fachada del Palacio Cousiño.