Colectividad
Aragonesa
De Chile

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José “Pepe” Briceño
Despedida a un amigo

 
  Macarena Tarrasón
Departamento Comunicacional
Colectividad Aragonesa de Chile.
01/03/2005

 
 

Nuestra colectividad es una gran familia. Y como tal, constantemente debe enfrentar grandes alegrías y enormes penas.

Hoy nos corresponde comunicarles el sensible fallecimiento de uno de nuestros miembros más queridos, don José Briceño Araya, de sólo 67 años, quien además era Director Adjunto de nuestra colectividad.

 

“Pepe” como cariñosamente lo llamábamos, llegó a la Colectividad Aragonesa el año 1994 debido a que Gloria –su esposa- es hija de un aragonés. Al poco tiempo demostró que más allá de ese nexo, él llevaba a la madre tierra en el alma y era un aragonés de pies a cabeza.

 

Hombre de corazón noble –característica inapelable de todo descendiente de Aragón-, fiel a nuestra querida “Pilarica” y amante de las tradiciones españolas y aragonesas; no se resistía al sabor de una buena tortilla de patatas, un jamón serrano y un buen vinico.

 

Integró varios directorios de nuestra colectividad y el año 2000 decidió partir al norte, como un Quijote, con un proyecto bajo sus brazos, hasta la tierra de los campeones: Iquique.

Como un campeón; con tenacidad, esfuerzo, trabajo, alegría y esperanza, logró sacar adelante sus planes y logró también muchas otras cosas en su vida. Una familia, la educación de sus hijas y el cariño de todos quienes le conocieron, fueron de las más importantes.

 

Ya en Iquique, Pepe tomó contacto con el Centro Español de dicha ciudad. No podía ser de otra manera. La Madre Patria representada en este Centro, lo llamaba. Y cuando Eugenio Peña, asumió la Presidencia de la Colectividad, decidió nombrarlo Director Adjunto de la Colectividad Aragonesa de Chile, en Iquique.

 

Con gran emoción, Pepe asumió este cargo hasta el día de su muerte, el sábado 26 de febrero de 2005, a las 5 de la tarde. Luego de sobrellevar durante varios meses una lamentable  enfermedad.

 

Durante ese periodo y sabiendo que ya nunca podría volver a Iquique, expresó su deseo de integrarse aún más activamente a nuestra colectividad e incluso cantar para ella. Prueba irrevocable de que su corazón estaba con los aragoneses y hoy, sabemos que éste se ha quedado en su esposa e hijas.

 

Vaya para ellas nuestras más sentidas condolencias en estos difíciles momentos, la gran familia aragonesa estará siempre para apoyarlas y brindarles todo el cariño necesario, porque “Pepe” era parte nuestra y estará siempre con nosotros. Entonces, tal como lo dijo Eugenio Peña, en las palabras que dirigió a los presentes el día de su funeral: “Mañico, quédate tranquilo, tus aragoneses y aragonesas no dejaremos nunca solas a tu amada Gloria y vuestras queridas hijas. Palabra de aragonés”

 

“Sr. don José Briceño Araya, Director Adjunto de la Colectividad Aragonesa de Chile en Iquique, querido y entrañable amigo, no te decimos adiós, tan solo un hasta luego. Baturrico, descansa en Paz.”